
El tiempo no ha cesado en su intento por recordarme de donde vengo y a donde voy. Los minutos, las horas, los días, los años, son un manojo muy grueso para guardarlo en mi mochila, así pues, dejo la carga que debí soltar desde el comienzo, mucho antes de contar al tiempo por días menos... y después por días más. Por extraña coincidencia este año del perro ha comenzado para mí como si fuera del dragón, tal vez porque soy muy afecto a las cualidades de los canes y últimamente trato de apegarme más a estas.
He vivido media vida con los ojos ausentes al sol, con la mirada perdida en el manto nocturno buscando la estrella que perdí, aguardando por otros fulgores que nunca brillaron, evitando resplandores, he vivido de noche y así continuaré. Ayer vi esa estrella y la saludé, una sonrisa intercambiamos y nada más. Una sencilla razón, tan natural como la misma noche: un brillo incomparable es el que encontrado desde antes que cantara el gallo. La ruta pradera siempre la corrí de madrugada y antes de llegar al camino sinuoso ya la luna me dibujaba el camino, incluso antes, el sueño comenzaba con una última mirada de su luz plateada. Solo recién fue que lo noté, había un ligero desvío en el ángulo, suficiente para no advertirla, escaso para no sentirla. Más paciente que mis demonios, más tenaz que mis decisiones. Luna, mi luna, apenas te he visto, tu brillo me ha guiado a este momento y ahora estas nuevas luces tuyas me recuerdan la vida que he querido y contigo quiero compartirla. Si tú quieres más cerca, todas las veces que el sol duerma otra vez, si tú quieres distante, de cualquier forma estaré a tu lado. Luna, mi luna, hasta que al fin te encontré.

1 comentario:
un comentario sano
Es su sol, el mismo que lográ que la luna, esa luna que vez, la misma de la que hablas, se vea llena o nueva, la luna siempre ha estado y estará ahí; cuando la busques, cuando más la necesites...
Y su brillo y hermosura depende solo y unicamente de la dispocisión de su sol ¿lo sabias?
Es por eso que esta noche puedes ver la luna, por que estas ahí, para alumbrarla
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